domingo, 19 de junio de 2011

Alumnos de primero con la segunda pendiente

Hola, chicos. En vista de que algunos tenéis flojillo el comentario, aquí os dejo la última oportunidad. No voy a publicar la solución, así que esmeraos. Como veis, no está estructurado, así que debéis usar vuestro sentido común para decidir de dónde a dónde va cada apartado. Tenéis que hacerlo y entregármelo antes del miércoles, pro aquí o en papel.


http://www.elpais.com/articulo/ultima/Cobertura/elpepuopi/20110619elpepiult_1/Tes

Cobertura

MANUEL VICENT 19/06/2011

Un día no muy lejano subí al Olimpo, el monte más alto de Grecia, que se levanta cerca de Tesalónica, donde antiguamente tenía Zeus su trono, rodeado de toda su parentela. No llegué a la cima, pero sí a una altitud considerable y desde allí traté de llamar a un amigo con el móvil. No había cobertura. Pensé que el lugar estaba preservado todavía por un don de los dioses, aunque tal vez el hecho se debía a unas instalaciones de la OTAN, cuyas antenas coronaban la cumbre. Lo cierto es que el Olimpo se hallaba libre de cualquier guirigay, de esa tupida maraña de conexiones informáticas, redes sociales, llamadas perdidas, mensajes y correos electrónicos, con que la humanidad cubre todo el planeta mediante el impulso de los dedos. Realicé unos ejercicios de respiración consciente de que absorbía el aire incontaminado que respiraron los dioses y llegué a la conclusión de que hoy la libertad solo existe en aquellos espacios que no tienen cobertura, ya se trate del Olimpo, del sótano del suburbano o del mismo infierno. Solo en esos lugares donde no puedes llamar ni ser llamado están exentos de la polución tóxica de la electrónica y te permiten sentirte a salvo oyendo el propio silencio del yo. Imagino qué habría sido de nuestra cultura si los dioses del Olimpo hubieran tenido un móvil. Aquellos héroes facinerosos cuyos crímenes y pasiones fueron estelares se habrían convertido en unos horteras hablando de catarros, operaciones de vesícula, negocios de parcelas o de modelos de bañador y de zapatillas. Si Penélope, la de Ítaca, que tejía y destejía una inexorable manga de jersey esperando al marido hubiera tenido un móvil la Odisea se habría convertido en un chismorreo diario, ella preguntando cada media hora donde estás y Ulises contestando cualquier bobada, obligado a navegar al Hades, latitud de la eterna bruma solo porque allí no había cobertura. La palabra red ya lleva incluida una idea de trampa para estorninos. Frente a la posibilidad de estar siempre expuesto a ser cazado por esa araña social, al llegar a un espacio donde no es posible recibir una llamada se tiene una sensación similar a la de aquellos exploradores que se sentían libres al desembarcar en una playa virgen solos bajo el sonido de cotorras auténticas, no humanas.

martes, 7 de junio de 2011

Solución a la "Política del chismorreo"

 Hola, chicos. Luego cuelgo las soluciones al poema y las oraciones. Os recuerdo que quien copie mis respuestas tendrá lo mismo que si no hubiera hecho los ejercicios. No perdáis ni me hagáis perder tiempo. La corrección que yo os propongo es para que comparéis y aprendáis, no para que la copiéis y me deis mis propias respuestas. Es absurdo, inútil y grave: es plagio. Y si os lo digo, es porque algún caso me he encontrado esta mañana al corregir...

Tema: Crítica a la actual política de insultos a cubierto y defensa de las peleas cara a cara.

Estructura externa e interna:

Introducción: todo el primer párrafo

I.P. En el pasado, las peleas entre mujeres empezaban con un insulto que justificaba pasar a las manos.

I.S. La palabra “puta” era un buen principio de pelea.

Argumentos

De experiencia personal: “Me explicaba…” l.1
De generalización indiscutible: “Las marcas de los puñetazos se borran…”

Desarrollo: segundo párrafo, hasta “… no quería decir Durán Lleida”

I.P. Los políticos catalanes se insultan encubiertos por la Red, y luego no mantienen sus acusaciones, con lo que todo queda en puro chismorreo.

I.S. Los blogs nos permiten descalificar con mucha facilidad.

Argumentos

De analogía: la semejanza entre el rifirrafe Durán Lleida –López Tena y las peleas de lavadero.

Conclusión: las últimas líneas, desde “Descender al chismorreo es lamentable…”

I. P. Quien meta la pata, que no sea cobarde y dé la cara.

No hay I.S., porque la conclusión es breve y coincide con la tesis.

Tesis

Sintetizante y explícita, por tanto la estructura del texto es inductiva: Una vez llegados al punto de la descalificación a espaldas de la otra persona, si quien insulta es descubierto debería afrontar las consecuencias de sus actos y no actuar como un cobarde negando lo dicho.

Resumen

En el pasado, las peleas entre mujeres empezaban con un insulto que justificaba pasar a las manos. Algo semejante ocurre en la actualidad, pues los políticos catalanes se insultan encubiertos por la Red, aunque la diferencia radica en que luego no mantienen sus acusaciones, con lo que todo queda en puro chismorreo. Esto es vergonzoso en personajes públicos, así que quien meta la pata, que no sea cobarde y dé la cara.



jueves, 2 de junio de 2011

Oraciones con soluciones

Hola, chicos. Este enlace va especialmente dirigido a los alumnos de segundo que me lo han pedido esta mañana, pero también los de primero os podéis beneficiar y servir de él. Tenéis unas cuantas oraciones y debajo de la última están las soluciones. Os recomiendo que las hagáis sin mirar, y luego comprobéis.

http://elvelerodigital.com/apuntes/lyl/sintaxis_oc.htm

¡¡Ánimo, que podéis con la Selectividad y con lo que os echen!!

domingo, 29 de mayo de 2011

Quinto bloque de ejercicios (29/05/2011)

La política del chismorreo

Francesc Escribano

Me explicaba un agricultor del delta del Ebro, recordando la vida y la gente de antes, cómo eran las peleas de lavadero. Me explicaba que en su pueblo, cuando dos mujeres tenían un conflicto, lo resolvían a hostias. Era así como se hacían las cosas en el mundo de antes. Eso sí, lo más importante, antes de pasar a la acción y tirarse del moño, era decir «la palabra». Decirla era fundamental. No se podía llegar a las manos si antes no se había pronunciado la palabra que lo desencadenaba todo. Daba igual cuál fuera el origen de la discusión o la naturaleza de la disputa. Había que pronunciar «la palabra» antes de iniciar la pelea. Según relataba el agricultor en cuestión, cuando dos mujeres se enfrentaban se organizaba rápidamente un círculo de mujeres amigas alrededor de cada una de ellas. Ávidas de bronca, las mujeres aconsejaban con insistencia a cada una de las rivales que, por favor, dijeran «la palabra». Era vital ser la primera en pronunciarla. «¡Dile puta!», decían unas. «¡Dile puta!», repetían las otras. La primera de las dos mujeres que trataba a la otra de puta tenía media pelea ganada. La palabra, el insulto, era mucho peor y causaba mucho más daño que un puñetazo. Las marcas de los puñetazos se borran; las calumnias, no. Esa era la ley del lavadero.


Al parecer, la ley del lavadero también ha llegado a la política catalana. Debe de ser cosa de las nuevas tecnologías, de la facilidad con que piamos a través del Twitter, los blogs y la red. No lo sé. Lo cierto es que el rifirrafe entre Duran Lleida y López Tena me ha recordado la manera en que antes las señoras se tiraban del moño en el lavadero. Solo hay una diferencia, sensible. Antes, cuando la gente se insultaba y perdía las formas, lo que tenían que decirse se lo decían a la cara. Lo más patético de esta trifulca es que tiren la piedra y escondan la mano. No vale llamarse de todo en público y después, como ha hecho hace poco López Tena, decir que cuando él decía Duran no quería decir Duran Lleida. Descender al chismorreo es lamentable, no se debería hacer nunca. Pero si alguien lo hace y se enfanga, como es el caso, al menos que no intente disimular.
 
 
ORACIONES
 
1. Cuando llegaste a la Universidad, la clase ya se había terminado.
2. Es extraño que aún no me haya llamado tu hermano.
3. Ya se ha entregado el impreso que nos pidieron.
4. En los medios se asegura que el presidente no es un ladrón.
5. Conviene que se riegen las plantas todos los días.
 
PRÁCTICA
 
Aquí tenéis un poema del que habéis de:
 
1. Buscar el esquema métrico y deducir cuál es la estrofa empleada.
2. Deducir quién lo escribió y a qué corriente pertenece.
3. Explicar el argumento.
4. Encontrar algunos de los recursos estilísticos que hemos ido viendo en clase.
 
 CÁNTICO
 
¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dexaste con gemido?
Como el ciervo huyste
haviéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ydo.
Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquél que yo más quiero,
decilde que adolezco, peno y muero.
Buscando mis amores,
yré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y passaré los fuertes y fronteras.
¡O bosques y espesuras,
plantadas por la mano del Amado!,
¡o prado de verduras,
de flores esmaltado!,
dezid si por vosotros ha passado.
Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura;
y, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de hermosura.
 

miércoles, 4 de mayo de 2011

Solución a "Cómo me gustan esos hombres"


TEMA: Defensa de la galantería, la caballerosidad y el piropo respetuoso, y de los hombres con arte en su práctica

Primer párrafo

I.P. Los hombres que respetan a las mujeres y al mismo tiempo las admiran y tratan como si fueran obras de arte son agradables.

I.S. Algunas mujeres malintepretan las atenciones de estos hombres, pero a ellos no les importa. Simplemente, se apartan y no insisten.

Argumento de ejemplificación: los que…

Segundo párrafo

I.P. A veces, una frase amable nos ayuda a remontar cuando nos sentimos hundidas.

I.S. Hace años, el piropo de un caballero no se tomaba como un caso de acoso sexual.

Argumento de experiencia personal: salgo a la calle y me siento mejor.

Tercer párrafo

I.P. Que un hombre ame a las mujeres no significa que piense en acostarse con ellas cuando las halaga.

I.S. Kirk Douglas sigue admirando la belleza de las mujeres, aunque es tan mayor que necesita bastón para caminar.

Argumento de datos objetivos: Kirk Douglas tiene 94 años.

RESUMEN

A muchas mujeres las halaga que un hombre les dirija una frase amable siempre que sea de forma respetuosa, porque una galantería hace sonreír y ayuda incluso a remontar en los días en que todo parece negro. Además, que un caballero dedique un piropo a una dama no significa que la esté acosando sexualmente, y deberíamos saber distinguir una cosa de otra.

Tesis.
Es implícita y encuadrada, pues aparece al principio y al final del texto: La autora rompe una lanza en favor de los hombres que admiran a las mujeres y lo demuestran en su forma delicada y respetuosa de tratarlas.



Valoración crítica del texto
Rosa Cullell no es de las mujeres que se ofenden cuando un hombre les dice un piropo, y en este texto sale en defensa de aquellos que, en vez de encontrar una respuesta igualmente amable ante un gesto, se tropiezan con la indignación de la mujer a quien pretendían halagar. La caballerosidad no está reñida con el respeto, y las buenas formas esperan una respuesta similar, y no un reproche por machismo o una denuncia por acoso. Hay que saber dónde está la frontera. Por eso, la autora construye el texto en la segunda persona de singular, en la que se ven reflejadas tanto ella misma como cualquier mujer que lea el texto y se sienta aludida con ese “tú” cercano, que además, aunque es una marca de impersonalidad en segunda persona y al decir "tú" puede estar diciendo "yo" o "todas", contribuye a reforzar la deíxis social convirtiéndola en cómplice.
La actualidad del texto radica en la aprensión y el recelo con que se enfoca cualquier gesto de un hombre hacia una mujer, que puede dar lugar a denuncias inexactas que dejan en entredicho las buenas intenciones de muchos hombres, que cuando ven a una mujer atractiva simplemente disfrutan contemplándola, y haciéndole saber lo agradable que resulta, sin pretender que la cuestión vaya más allá de simplemente eso. Incluso hombres cuyas tendencias sexuales no se encaminan hacia el sexo femenino pueden halagar y admirar la belleza de una mujer, y hacérselo saber sin que haya ninguna doble intención en ello.
Valoración personal
No me extenderé, pero yo también adoro a esos hombres. Soy feminista igualitaria, creo en la igualdad de derechos y deberes, pero me gustan las galanterías y los piropos, y también me gusta ser galante con un chico si por cualquier motivo llama mi atención. Eso sí, siempre desde el respeto. Y sin que haya lugar para confusiones. Porque, si eso sucede, se puede echar mano del lenguaje verbal y aclarar el malentendido.
Creo que no me equivoco si afirmo que a muchas mujeres nos gusta conocer la opinión de nuestros amigos gays respecto a nuestro aspecto, y que nos aconsejen a la hora de elegir ropa o complementos. De hecho, adoro las tiendas en que los dependientes son gays, porque su sensibilidad, unida a su innegable masculinidad, pues son hombres de los pies a la cabeza, me garantiza su gusto y su sinceridad a la hora de decidirme. Y si ellos no pretenden ningún tipo de acoso, ni los vemos como acosadores en potencia cuando incluso nos tocan mientras hablamos, ¿por qué vamos a pensar que el resto de hombres siempre acosan cuando piropean? Creo que deberíamos serenarnos, y considerar que la igualdad no está reñida con la galantería.
ADECUACIÓN
Emisor: presente en primera persona del singular y en segunda de singular. El texto está lleno de ejemplos. La razón: la autora se dirige a las mujeres, trata de tranquilizarlas para que puedan disfrutar de un piropo o una atención de un compañero o incluso un desconocido sin buscarle los tres pies al gato. Para ello, dirigirse a cada una en particular: los que te cogen… te dicen… invitarte al café. Y en cada una de las mujeres se está describiendo a sí misma. Así, la complicidad es total. Somos mujeres charlando ante un café, hablando de hombres. Luego, en primera persona, la autora cuenta su experiencia personal: yo acababa de cumplir los 15, vestía uniforme y me recogía el pelo… Esta presencia voluntaria sirve de argumento de experiencia personal para confirmar la ausencia de peligrosidad en un piropo, y cómo el peligro no está en las palabras, sino en cómo las interpretamos.
Receptor: implícitamente, se dirige a las mujeres, a las que piensan como ella y a las que no, porque trata de convencerlas de lo agradable de las galanterías respetuosas. Además, se dirige a los hombres que son así, y lo que hace es, precisamente, lanzarles piropos respetuosos, para que cuando lean lo que ella piensa se den por aludidos y traten de no cambiar. Ellos, no. Ellas, si los malinterpretan, sí.
Deíxis social: cercana. Ya queda explicado arriba. Además, cabe apuntar que hay una llamada absolutamente coloquial en el texto: “Tranquilos”, mediante la cual se establece un nivel de familiaridad íntimo entre emisora y receptores.
Modalización
Valorativa: señores, querido vecino o atractivo cincuentón, con admiración, afecto, interés… por ejemplo, indican la valoración positiva de Rosa hacia estos hombres que le gustan.
Deóntica: si las mujeres malinterpretan sus gestos, ellos se apartan. Pero si las mujeres aprenden a distinguir y valorar una galantería, este arte no se acabará. Por ello, hay una sutil modalización deóntica a lo largo de todo el texto, en las alabanzas que vierte hacia ellos, con lo que pretende que caigamos en la cuenta de cosas que se nos pasan por alto, pequeños detalles, que harán que cambiemos de actitud hacia esos hombres y pasemos de considerarlos acosadores a tenerlos por caballeros.
Epistémica: todo el artículo, al estar escrito en segunda persona, establece una complicidad con las lectoras implícitas. Rosa conoce a estos hombres, y sabe que nosotras también conocemos alguno así. Por ello, la modalización epistémica está presente de forma continuada, estableciendo un conocimiento del tema compartido por el sexo femenino.
COHESIÓN
Léxica
Dos mundos: hombres y mujeres. Los primeros, admirando a las representantes del segundo. Y ambos, coincidiendo en la vida. Este sería el resumen del pensamiento de Rosa Cullell, y el léxico se organiza en las esferas conceptuales correspondientes.
Galanterías masculinas: mirar, decir algo agradable, invitar a café, admiración, afecto, interés, deseo.
Objeto de las galanterías: vestido, piernas, juventud, conversación
Actividades juntos: baile, cine, trabajo, pasar por la vida.
Sinónimos: coger/agarrar (tu cintura), algo agradable/una frase para recordar, se atreven/no les asustan, enlazar/rodear (la cintura), mujeres/señoras
Antónimos: buenos/peores
Repeticiones: ascensor, baile/bailar, admiración/admirar, coincidir (en un ascensor/en la vida), recuerdo/recordar, disfruten/disfrutan.
Cohesión gramatical
Anáforas: los que (tanto por la repetición de “los” a principio de oración como por su referencia cotextual a “los hombres”), Eso (les gustan las señoras y se alegran al verlas) es todo.
Paralelismos: los que te cogen, los que se molestan, los que se atreven
Elipsis: los [hombres] que, [hombres] que se acercan, [los hombres] no insisten, [Eso es] más de lo que cabe esperar, pero [salgo a la calle] sintiéndome mejor.
Deíxis temporal
El pasado (la adolescencia de Rosa Cullell) y el presente (actitud de los hombres galantes ante las mujeres) se entrelazan en este artículo cohesionando las partes de forma que la experiencia del pasado de la autora sirve como argumento a favor de la defensa de su tesis: que los hombres, cuando halagan a una mujer, no buscan nada más que eso: ser agradables y hacerles saber lo mucho que les gusta.
Presente: verbos en presente de indicativo (te cogen, se molestan, te dicen, asustan, acercan…). Aparece en los tres párrafos.
Pasado: se quedó, acababa, vestía, recogía, dijo, iba, contestó, pusieron. Corresponde a la experiencia pasada de la autora, y los tiempos van del pretérito perfecto simple (quedó, contestó, pusieron) al imperfecto (acababa, vestía, recogía, iba). Aparece en el segundo párrafo, pero no lo ocupa todo, pues ese apunte al pasado constituye una fugaz ojeada al ayer, y la autora es una mujer que se mueve en el hoy. Ese ayer, sin embargo, la ayuda a remontar cuando se encuentra en horas bajas. Además, aparece en el tercer párrafo, porque Kirk Douglas es otro señor mayor que entra en el grupo de hombres galantes respetuosos que admiran a las mujeres.
La deíxis temporal se sirve también de expresiones como: hace tiempo, siglos, acababa de cumplir los 15, cuarenta años menos, la otra noche, 94 años.
La conclusión es que, tanto ayer como hoy, los caballeros nos gustan. Y que lo que se ha dado en llamar pensamiento políticamente correcto no va a acabar con esta especie.
En cuanto a la deíxis espacial, es poco relevante. Aparece en expresiones que indican movimiento: te arrastran, al verte entrar, se acercan; o en espacios que ubican las afirmaciones de la autora: en un ascensor, casa (al salir de), la calle, el cine, la ceremonia de los Oscar. Su función es ir aportando escenarios para el desarrollo del tema.

lunes, 25 de abril de 2011

La solución a "Las batas, inevitables"

Hola, chicos. Como todos estamos de vacaciones, os paso rápidamente mi versión de "Las batas", de Jordi Mercader, y las oraciones propuestas.La solución al poema la colgaré el domingo que viene. Los que queráis seguir avanzando, podéis trabajar el texto "Cómo me gustan esos hombres", de Rosa Cullell, publicado en El Periódico de Cataluña. Aquí os dejo el enlace:

http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/20110308/como-gustan-esos-hombres/936308.shtml

Y ahora, la solución. Como siempre, algo extensa. No para que lo hagáis igual, sino para que entendáis por qué hago lo que hago, y os sirva de explicación virtual.

LAS BATAS, INEVITABLES

Jordi Mercader

Tema: Crítica al retroceso de las dotaciones económicas para educación y a la imposibilidad de una igualdad real para todos los alumnos.
Primer párrafo
I.P: En Cataluña se van a confeccionar batas para el colegio
I.S. Habrá que evitar que los chinos revienten el negocio.
A. de datos: confeccionar medio millón de batas escolares por curso.
Segundo párrafo
I.P: No se sabe muy bien la finalidad de la vuelta a las batas.
I.S: Esta vuelta no va a suponer la igualdad de oportunidades para todos quienes las lleven.
A. de experiencia personal: no parece que el regreso tenga por objetivo la recuperación del respeto y autoridad del maestro.
Tercer párrafo
I.P: Es imposible abastecer de ordenadores portátiles a todos los alumnos, pero en cambio sí que se les puede dar batas, que son más baratas.
I.S: La bata, como guardapolvo, es muy útil: evita que nos manchemos con la tiza.
A. de generalización indiscutible: la tiza y el encerado como instrumentos básicos de la transmisión del conocimiento.
Cuarto párrafo
I.P: El uniforme, como los portátiles, son para los colegios caros,
I.S: Pero, aun con uniforme, se siguen necesitando las batas para llevarlas sobre aquél.
A. de experiencia personal: las batas evitan que se estropeen las blusas y los polos.

Resumen
En Cataluña van a volver a confeccionarse batas para el colegio, lo cual no nos consuela de la imposibilidad de proporcionar ordenadores portátiles a todos los alumnos. Indiscutiblemente, las batas son útiles para proteger del polvillo de la tiza, ya que vamos a tener que seguir usando la pizarra como instrumento docente básico. Es evidente que la industria  textil se beneficiará, pero en cuanto a la docencia,  por ahora los portátiles quedarán para los uniformados alumnos de los colegios privados, que también disfrutarán de la bata.
Tesis: implícita y sintetizante. De aquel prometedor plan del Gobierno para dotar a los alumnos con ordenadores portátiles, sólo queda como último reducto la vuelta a la bata, pues los famosos ordenadores se quedan para los colegios privados, cuyos alumnos se distinguen además por llevar uniformes. Jordi Mercader defiende que quienes lo tienen todo, lo seguirán teniendo todo; incluso las batas. El tema, junto con el título del artículo, nos dirige a esta tesis.
Valoración crítica del texto
Jordi Mercader pretendía ironizar sobre el fracaso del plan del Gobierno que tenía como finalidad proporcionar ordenadores portátiles a los alumnos de los colegios públicos, que es el tema que enlaza este texto con la actualidad. Evidentemente, este desembolso pecuniario no está en consonancia con los tiempos de crisis que vivimos en estos momentos. Por ello, Mercader hace alusión a la vuelta  a las batas. En vez de avanzar, volvemos atrás, a los tiempos en que nuestras madres (en este caso, vuestra profesora de castellano) iban a la escuela con bata para evitar mancharse la ropa. La forma que ha elegido para tratar el tema es correcta, pues ante la aparente seriedad con que se expresa a lo largo del artículo, subyace una evidente ironía de tonos ácidos, incluso amargos, que lo que intenta es que caigamos en la cuenta de que por parte del Gobieirno todo son palabras que acaban quedando en nada.
Opinión personal
Recuerdo aquellos días en que iba al colegio con una bata blanca, que en un alarde de coquetería llevaba colgada del brazo y sólo me colocaba cuando tenía que entrar en clase. En aquellos momentos, envidiaba ir a los colegios cuyas alumnas lucían un uniforme por la calle. No eran colegios totalmente privados ni para la clase alta, pero usaban uniforme porque era una manera de obviar la coquetería y la competición de modelitos. Nuestras madres trinaban porque un uniforme les hubiera ahorrado disgustos a la hora de vestirnos, porque era una pelea entre lo que nosotras queríamos llevar y lo que ellas tenían en mente,  y las madres de las alumnas de los uniformes también trinaban, porque los uniformes son carísimos y hay que tener al menos dos, por si te manchas. Pero a nosotras nos hacían ilusión: siempre queremos aquello que no tenemos.
En cualquier caso, es cierto que las batas evitan que nos manchemos, y que los colegios de uniforme también obligan a llevar bata en clase sobre aquél. Pero lo que Jordi quiere que razonemos es que todo esto de las batas no hace más que devolvernos a formas antiguas que ya deberían estar superadas. Las aulas están desprovistas de lo más elemental. No hay siquiera diccionarios o libros de consulta; en algunos centros, como el que vemos a diario, no hay ni psicólogo para atender a los chicos que tienen necesidad de orientación, académica o personal. Los ordenadores portátiles, que son un instrumento fantástico, podrían ser aportados por los propios alumnos: ¿qué mejor que llevar cada uno el suyo, con sus datos, su información, su organización, y poder seguir trabajando en casa con él? Por otro lado, tampoco son tan caros, y seguro que se podría pactar con los fabricantes algún incentivo si abarataran los precios para las escuelas sobre pedidos mínimos, repartiendo la comisión con los alumnos para que saliera más rentable para todos. Igual que se hace con los libros. Financiándolos, incluso. Todo menos volver atrás; hoy en día, gracias a los avances y al libre mercado, todos nos podemos comprar ropa de confección asequible, y cambiarnos si nos manchamos en la escuela. Por favor, que nadie justifique su falta de buenas ideas con la vuelta al pasado. Los “revivals” están bien en música. Pero nada más. Más le valdría a la clase dirigente proporcionar recursos para que los alumnos provenientes de familias humildes tuvieran las mismas oportunidades que los pudientes, y dejarse de medidas rocambolescas que no provocan más que la risa y el bochorno por lo ridículas.
Adecuación
Participantes en el acto comunicativo
Emisor. Hay una casi completa ausencia del emisor en este texto. En realidad, sólo aparece en la última oración: “Admitámoslo”, y lo hace en primera persona del plural. Su ausencia voluntaria en el resto del artículo obedece a un afán de objetividad ante el tema tratado. No por su cientificidad, ni porque Jordi desconozca el tema, ni porque le dé miedo implicarse, sino porque es tan absurdo y ridículo que si no se aparta de él puede acabar realizando una crítica peyorativa y prefiere atacarlo con elegancia. De ahí la impersonalidad de expresiones como  “habrá que proponer”, “será imprescindible superar”,  Jordi no haya llevado bata en su momento, o  no tenga hijos que se vayan a ver afectados por la medida.
El receptor implícito es el ciudadano medio con hijos en edad escolar, que se las prometían felices con el “regalo de Zapatero”, y los españoles que han superado los cuarenta y que aún recuerdan sus tiempos de alumnos con bata, muchos de los cuales también estarían de acuerdo en que la vuelta atrás en cuanto a los guardapolvos no nos va a aportar ningún beneficio real . Por otra parte, hay una alusión indirecta, pero incuestionable, a los artífices de las novedades en el plano educativo, para que antes de tener más ideas brillantes consideren las enormes desigualdades que siguen existiendo en este país que presume de democrático, pero donde se trata de recortar gastos en Educación, al contrario que en otros países europeos, donde los dirigentes saben que el futuro y el bienestar económico pasan por formar profesionales competentes,  y que donde se empiezan a formar es en el colegio. De este modo, seguimos favoreciendo a los pudientes y no hay una igualdad real. Este es, pues, el tercer grupo de receptores implícitos en la redacción del artículo.
Deíxis social
Es tan lejana que brilla por su ausencia. Jordi Mercader no se siente en absoluto cómplice  de los que elaboran las medidas en materia de educación cuando lo hacen tan mal como en este caso. Y por ello se aparta, para, desde la distancia, obtener una visión con perspectiva y no dejarse embaucar por la táctica que siguen. Es por ello que no aparece la primera persona, ni hay guiños cómplices más que al final, pero en el bando de los usuarios potenciales de batas, y no de quienes han propuesto su retorno. Si, además, no ha sido usuario de bata en su tierna infancia tampoco podrá empatizar con el receptor que sí lo ha sido.
Modalización
El texto, a pesar de su aparente objetividad, está muy modalizado. La modalización  valorativa se percibe, más que en la sustantivación o la adjetivación, en la ironía latente en expresiones como “pesimismo oficial / esperanzador anuncio”, “tiza y encerado / instrumentos básicos de la transmisión de conocimiento”, “el peligro de desarrollar el logaritmo neperiano de 1”., “alumnos que, naturalmente, no son iguales”.La idea que transmite es la de burla ante las medidas adoptadas por el Govern para hacer olvidar el fracaso de las medidas educativas llevadas a cabo por los responsables, amparándose en una fantochada grotesca que no hace más que insultar nuestras inteligencias: la vuelta atrás con “la vieja (es, por tanto, una medida anticuada) bata” Porque si piensan que el receptor va a creer que colocar a todos los alumnos la misma bata es sinónimo de igualar, como nos querían hacer creer antaño, están patinando.
La modalización epistémica se advierte en expresiones como “claro que aún no está decidido” o “antes habrá que”, “no parece que”, “por supuesto”. A lo largo de todo el texto, Jordi demuestra que conoce el tema del que habla y que da por hecho que el receptor sabe lo mismo y tiene la misma opinión que él. Es la que más protagonismo adquiere en el texto. Es una forma de hacer causa común con el receptor víctima, que no juez, en este asunto.
Deónticamente, el artículo pretende hacernos reflexionar sobre la falta de seriedad de los gobernantes, que primero prometen y luego incumplen, y por si fuera poco pretenden darnos “el cambiazo”, y sustituir ordenadores portátiles por batas sin que nos demos cuenta de la maniobra, con la excusa de que así todos somos iguales, cuando eso es mentira, y siempre habrá clases. Quiere que no nos dejemos engañar, que nos demos cuenta de ello: “Admitámoslo, el uniforme es solo para los colegios con ordenadores portátiles”. También la ironía, como recurso modalizador, nos hace preguntarnos si Mercader está en su sano juicio cuando habla del peligro de desarrollar el logaritmo neperiano de 1, mientras que no es más que otra forma de hacernos reaccionar y cambiar nuestra perspectiva respecto al tema.
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Cohesión léxica                              
Jordi Mercader pretende transmitir el mensaje de que la igualdad sigue siendo una utopía, y que cuando no se avanza, es inevitable retroceder. Las medidas que propuso el Gobierno para dotar de ordenadores a todos los alumnos son inviables por el elevado coste que suponen. Y ante este incumplimiento, piensan que colocar a todos los alumnos una bata los igualará. La coherencia del texto se reafirma con la cohesión que se manifiesta a través de mecanismos léxicos y gramaticales. En cuanto a los primeros, empezaremos por dos esferas conceptuales bien definidas:
Economía: industria textil, confección, medida proteccionista, negocio, talleres chinos, segmento de mercado.
Docencia: batas escolares, ordenadores, déficits de la educación, maestro, alumnos, escuela, tiza, encerado, conocimiento, pizarra, logaritmo neperiano, garabatear, decimales, incógnitas, uniforme, escuelas elitistas, colegios.
Estas dos esferas corroboran, además, la tesis: el pensamiento del autor está dirigido hacia los problemas que persisten en la educación.
Repeticiones léxicas: factor de igualdad, única igualdad, igualdad de oportunidades, y finalmente “vestir igual a todos”, que sin ser repetición léxica total sí que entra en el campo léxico de la palabra.
Por otra parte, tenemos sinónimos como pizarra/encerado, batas/guardapolvos, uniforme/conjunto cursi, colegios/escuelas, ordenador/portátil; y antónimos, como pobres alumnos/elitistas, pesimismo/esperanzador anuncio, uniforme/bata.
Todo ello redunda en una concepción bifocal del tema: medidas docentes / economía maltrecha.
Cohesión gramatical
En este apartado me he centrado en la foricidad cotextual, anáforas y  catáforas, y  en la deíxis espacial.
Empieza Jordi Mercader su artículo con una catáfora: habla de un esperanzador anuncio que no aparece hasta después de los dos puntos, empezando la segunda línea: la confección de medio millón de batas por curso.
Otra catáfora en el tercer párrafo, razón lógica que aparece tras el anuncio de su presencia: es lógico [que al no haber ordenadores y seguir con la tiza, hay que proteger de sus efectos].
En cuanto a anáforas, aparecen “el polvo [que] se produce, los alumnos, [que] naturalmente no son iguales, la única igualdad [en la que] vale la pena creer, esa [igualdad], vestir iguales a todos [los alumnos]. Además, esa y todos actúan a su vez como proformas
La deíxis temporal es importante y decisiva en la cohesión del texto, porque Jordi establece una comparación entre el pasado, el presente y el futuro:
Futuro, relacionado con la economía potenciada por ese medio millón de batas; esperanzador, puede prepararse para, será imprescindible, va a disminuir; la igualdad que no llegará con las batas; no va a poder ser, se necesitará.
Prresente, relacionado con la situación docente en la actualidad, la falta de respeto hacia los profesores, los déficits, la pretendida e imposible igualdad.
Pasado, relacionado con la primacía de las batas: la vuelta a las viejas batas era inevitable.
Otras palabras que reafirman la deíxis temporal son adverbios como “antes”, o  la locución “una vez”.
En conclusión, la bata, la vieja bata es una reliquia del pasado, pero al ser inevitable, se necesitará también en  el futuro para la mayoría, mientras que los uniformes y los portátiles son el presente para algunos. El futuro se construye sobre un pasado que se convierte en eterno presente: habrá que volver a la tiza. De esta forma, Jordi cierra el círculo eterno del que no se puede escapar, pues el sistema educativo no progresa, y cuando no se sabe hacia dónde mirar, “cualquier tiempo pasado es mejor”.
ORACIONES
1. Se acercó a la puerta, llamó al timbre y esperó.

En esta oración compuesta hay tres proposiciones. Las dos primeras están yuxtapuestas, y la tercera se coordina mediante nexo copulativo. La dificultad del SE consiste en que es un morfema verbal, ya que el verbo “acercar” cambia de significado si se elimina dicho morfema. Vamos, que es pronombre. Por otra parte, la proposición primera contiene un CCL en forma de S Prep., y la proposición segunda contiene otro CCL de la misma clase. El sujeto está omitido y es el mismo en las tres proposiciones.

2. Todos sabemos que muchos votantes son manipulados por campañas electorales agresivas.

Estamos ante una oración compuesta subordinada sustantiva de CD: Todos sabemos “ESO”, así que el “que” es una simple conjunción. El sujeto de la primera es el pronombre “Todos”, y el de la segunda es “Muchos votantes”. Toda la segunda proposición funciona como CD de la proposición 1. A su vez, la proposición 2 está en pasiva, y contiene un C Agente, “por campañas electorales agresivas”. El verbo, por tanto, es “son manipulados”. En efecto, los votantes no hacen nada en este caso, sino que les pasa.

3. Cuando llueve se queda en casa.

Oración compuesta subordinada adverbial propia, en la que la proposición principal es la segunda, “Se queda en casa”. El SE lo podéis analizar como dativo, pues existe la opción “queda en casa”, que nos suena rara pero que es correcta. La proposición subordinada, “cuando llueve”, funciona de CCT de la primera, y a su vez el adverbio “cuando” funciona como CCT de la segunda. En cuanto a sujetos, la principal lo tiene omitido, “él”, y la subordinada es impersonal de fenómeno atmosférico. “En casa” es un CCL.

4. Hemos estado en el pueblo donde se casó.

Sujetos omitidos: “nosotros” y “ella”. Es una oración compuesta subordinada adjetiva de adyacente. Aunque la principal está formada con el verbo “estar”, no es copulativa, pues “en el pueblo donde se casó” es un CCL.  A su vez, la subordinada va introducida por un adverbio relativo, “donde”, que funciona también como CCL de la prop. 2. El SE funciona como morfema verbal, pues no es lo mismo casar que casarse. Si lo analizáis como dativo, también está bien, pues en algunas zonas se dice “A casó con B”.

5. Hemos estado donde se casó.

Aunque parece igual que la anterior, esta oración compuesta subordinada no es adjetiva, SINO ADVERBIAL DE LUGAR. Para comprobarlo, sólo tenéis que intentar sustituir “donde se casó” por “ALLÍ”, y veréis que es posible y correcto, al contrario que en la anterior, que no admite la sustitución por el adverbio *Hemos estado en el pueblo allí, sino “Hemos estado en el pueblo PEQUEÑO”, que es un adjetivo. Los sujetos sí que son los mismos que en la anterior, “nosotros” y “ella”, y toda la segunda funciona de CCL de la primera, mientras que “donde” funciona de CCL de la segunda. Igual que la anterior, no es copulativa, sino PREDICATIVA.

¡¡Hasta el domingo, feliz Semana de Primavera!!

jueves, 21 de abril de 2011

Tercer texto

Hola, chicos de primero y segundo. Aquí os dejo el enlace para el texto de esta semana, que será el de "Las batas, inevitables", de Jordi Mercader, publicado en El Periódico de Cataluña.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/las-batas-inevitables/958390.shtml

Para quienes lo prefiráis, os lo pego ya descargado:

                              Las batas, inevitables


El Govern ha roto con el pesimismo oficial con un esperanzador anuncio para la economía: la industria textil catalana puede prepararse para confeccionar medio millón de batas escolares por curso. Claro que aún no está decidido. Antes habrá que promover alguna medida proteccionista para evitar que este negocio se lo lleven los talleres chinos, y además será imprescindible superar el debate parlamentario sobre el color de las prendas y la conveniencia o no de incorporar un anagrama en el lado izquierdo del pecho. Pero es un primer paso, porque lo que sí es seguro es que el segmento de mercado de la bata blanca va a disminuir considerablemente.

No parece que el regreso de la bata sea una maniobra de distracción respecto de los graves déficits de la educación; tampoco que tenga por objetivo la recuperación del respeto y la autoridad del maestro, ni, por supuesto, actuar como factor de igualdad de los alumnos, que naturalmente no son iguales. La única igualdad en la que merece la pena creer es en la igualdad de oportunidades, y esa no llegará por vestir igual a todos.

Más bien parece cosa de la lógica. Una vez decidido que el país no puede costear la presencia del ordenador en la escuela, la recuperación de la vieja bata era inevitable. Sin portátiles, habrá que volver a la tiza y el encerado como instrumentos básicos para la transmisión del conocimiento. Y el peligro de desarrollar en la pizarra el logaritmo neperiano de 1 es el polvo que se produce al garabatear decimales e incógnitas. En esta perspectiva, la bata entendida como lo que es, un guardapolvo, va a resultar muy útil.

Cosa muy diferente es el uniforme, ese conjunto algo cursi que aún hoy lucen los pobres alumnos de ciertas escuelas privadas con pretensiones elitistas. Eso no va a poder ser para todos, porque es caro y porque siempre se necesitará una bata para evitar que se malogren las bonitas blusas y los polos. Admitámoslo, el uniforme es solo para colegios con ordenadores portátiles.


Oraciones:

1. Se acercó a la puerta, llamó al timbre y esperó.

2. Todos sabemos que muchos votantes son manipulados por campañas electorales agresivas.

3. Cuando llueve se queda en casa.

4. Hemos estado en el pueblo donde se casó.

5. Hemos estado donde se casó.

No os dejéis engañar: no me he equivocado en las dos últimas, y están puestas adrede.

Literatura:

A los alumnos de 1º Valencià os leí el Soneto V de Garcilaso, pero a los de Castellano no os  lo pude leer, porque se lo pasé a un alumno a quien le gustó muchísimo. Pero, aunque no lo hayáis visto conmigo, no pasa nada, porque os lo pego aquí. Una vez leído, debéis buscar el esquema métrico y analizar las figuras o recursos literarios que encontréis. Al menos, de cinco tipos diferentes. Y luego, explicad el significado de las palabras de Garcilaso, PERO SIN POESÍA, sólo explicar con vuestras palabras lo que quiere decir.

SONETO V
Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.
Cuando tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.



Hasta el lunes, en que os colgaré la respuesta a todo.

¡¡Feliz Semana Santa!!