domingo, 29 de mayo de 2011

Quinto bloque de ejercicios (29/05/2011)

La política del chismorreo

Francesc Escribano

Me explicaba un agricultor del delta del Ebro, recordando la vida y la gente de antes, cómo eran las peleas de lavadero. Me explicaba que en su pueblo, cuando dos mujeres tenían un conflicto, lo resolvían a hostias. Era así como se hacían las cosas en el mundo de antes. Eso sí, lo más importante, antes de pasar a la acción y tirarse del moño, era decir «la palabra». Decirla era fundamental. No se podía llegar a las manos si antes no se había pronunciado la palabra que lo desencadenaba todo. Daba igual cuál fuera el origen de la discusión o la naturaleza de la disputa. Había que pronunciar «la palabra» antes de iniciar la pelea. Según relataba el agricultor en cuestión, cuando dos mujeres se enfrentaban se organizaba rápidamente un círculo de mujeres amigas alrededor de cada una de ellas. Ávidas de bronca, las mujeres aconsejaban con insistencia a cada una de las rivales que, por favor, dijeran «la palabra». Era vital ser la primera en pronunciarla. «¡Dile puta!», decían unas. «¡Dile puta!», repetían las otras. La primera de las dos mujeres que trataba a la otra de puta tenía media pelea ganada. La palabra, el insulto, era mucho peor y causaba mucho más daño que un puñetazo. Las marcas de los puñetazos se borran; las calumnias, no. Esa era la ley del lavadero.


Al parecer, la ley del lavadero también ha llegado a la política catalana. Debe de ser cosa de las nuevas tecnologías, de la facilidad con que piamos a través del Twitter, los blogs y la red. No lo sé. Lo cierto es que el rifirrafe entre Duran Lleida y López Tena me ha recordado la manera en que antes las señoras se tiraban del moño en el lavadero. Solo hay una diferencia, sensible. Antes, cuando la gente se insultaba y perdía las formas, lo que tenían que decirse se lo decían a la cara. Lo más patético de esta trifulca es que tiren la piedra y escondan la mano. No vale llamarse de todo en público y después, como ha hecho hace poco López Tena, decir que cuando él decía Duran no quería decir Duran Lleida. Descender al chismorreo es lamentable, no se debería hacer nunca. Pero si alguien lo hace y se enfanga, como es el caso, al menos que no intente disimular.
 
 
ORACIONES
 
1. Cuando llegaste a la Universidad, la clase ya se había terminado.
2. Es extraño que aún no me haya llamado tu hermano.
3. Ya se ha entregado el impreso que nos pidieron.
4. En los medios se asegura que el presidente no es un ladrón.
5. Conviene que se riegen las plantas todos los días.
 
PRÁCTICA
 
Aquí tenéis un poema del que habéis de:
 
1. Buscar el esquema métrico y deducir cuál es la estrofa empleada.
2. Deducir quién lo escribió y a qué corriente pertenece.
3. Explicar el argumento.
4. Encontrar algunos de los recursos estilísticos que hemos ido viendo en clase.
 
 CÁNTICO
 
¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dexaste con gemido?
Como el ciervo huyste
haviéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ydo.
Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquél que yo más quiero,
decilde que adolezco, peno y muero.
Buscando mis amores,
yré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y passaré los fuertes y fronteras.
¡O bosques y espesuras,
plantadas por la mano del Amado!,
¡o prado de verduras,
de flores esmaltado!,
dezid si por vosotros ha passado.
Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura;
y, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de hermosura.
 

miércoles, 4 de mayo de 2011

Solución a "Cómo me gustan esos hombres"


TEMA: Defensa de la galantería, la caballerosidad y el piropo respetuoso, y de los hombres con arte en su práctica

Primer párrafo

I.P. Los hombres que respetan a las mujeres y al mismo tiempo las admiran y tratan como si fueran obras de arte son agradables.

I.S. Algunas mujeres malintepretan las atenciones de estos hombres, pero a ellos no les importa. Simplemente, se apartan y no insisten.

Argumento de ejemplificación: los que…

Segundo párrafo

I.P. A veces, una frase amable nos ayuda a remontar cuando nos sentimos hundidas.

I.S. Hace años, el piropo de un caballero no se tomaba como un caso de acoso sexual.

Argumento de experiencia personal: salgo a la calle y me siento mejor.

Tercer párrafo

I.P. Que un hombre ame a las mujeres no significa que piense en acostarse con ellas cuando las halaga.

I.S. Kirk Douglas sigue admirando la belleza de las mujeres, aunque es tan mayor que necesita bastón para caminar.

Argumento de datos objetivos: Kirk Douglas tiene 94 años.

RESUMEN

A muchas mujeres las halaga que un hombre les dirija una frase amable siempre que sea de forma respetuosa, porque una galantería hace sonreír y ayuda incluso a remontar en los días en que todo parece negro. Además, que un caballero dedique un piropo a una dama no significa que la esté acosando sexualmente, y deberíamos saber distinguir una cosa de otra.

Tesis.
Es implícita y encuadrada, pues aparece al principio y al final del texto: La autora rompe una lanza en favor de los hombres que admiran a las mujeres y lo demuestran en su forma delicada y respetuosa de tratarlas.



Valoración crítica del texto
Rosa Cullell no es de las mujeres que se ofenden cuando un hombre les dice un piropo, y en este texto sale en defensa de aquellos que, en vez de encontrar una respuesta igualmente amable ante un gesto, se tropiezan con la indignación de la mujer a quien pretendían halagar. La caballerosidad no está reñida con el respeto, y las buenas formas esperan una respuesta similar, y no un reproche por machismo o una denuncia por acoso. Hay que saber dónde está la frontera. Por eso, la autora construye el texto en la segunda persona de singular, en la que se ven reflejadas tanto ella misma como cualquier mujer que lea el texto y se sienta aludida con ese “tú” cercano, que además, aunque es una marca de impersonalidad en segunda persona y al decir "tú" puede estar diciendo "yo" o "todas", contribuye a reforzar la deíxis social convirtiéndola en cómplice.
La actualidad del texto radica en la aprensión y el recelo con que se enfoca cualquier gesto de un hombre hacia una mujer, que puede dar lugar a denuncias inexactas que dejan en entredicho las buenas intenciones de muchos hombres, que cuando ven a una mujer atractiva simplemente disfrutan contemplándola, y haciéndole saber lo agradable que resulta, sin pretender que la cuestión vaya más allá de simplemente eso. Incluso hombres cuyas tendencias sexuales no se encaminan hacia el sexo femenino pueden halagar y admirar la belleza de una mujer, y hacérselo saber sin que haya ninguna doble intención en ello.
Valoración personal
No me extenderé, pero yo también adoro a esos hombres. Soy feminista igualitaria, creo en la igualdad de derechos y deberes, pero me gustan las galanterías y los piropos, y también me gusta ser galante con un chico si por cualquier motivo llama mi atención. Eso sí, siempre desde el respeto. Y sin que haya lugar para confusiones. Porque, si eso sucede, se puede echar mano del lenguaje verbal y aclarar el malentendido.
Creo que no me equivoco si afirmo que a muchas mujeres nos gusta conocer la opinión de nuestros amigos gays respecto a nuestro aspecto, y que nos aconsejen a la hora de elegir ropa o complementos. De hecho, adoro las tiendas en que los dependientes son gays, porque su sensibilidad, unida a su innegable masculinidad, pues son hombres de los pies a la cabeza, me garantiza su gusto y su sinceridad a la hora de decidirme. Y si ellos no pretenden ningún tipo de acoso, ni los vemos como acosadores en potencia cuando incluso nos tocan mientras hablamos, ¿por qué vamos a pensar que el resto de hombres siempre acosan cuando piropean? Creo que deberíamos serenarnos, y considerar que la igualdad no está reñida con la galantería.
ADECUACIÓN
Emisor: presente en primera persona del singular y en segunda de singular. El texto está lleno de ejemplos. La razón: la autora se dirige a las mujeres, trata de tranquilizarlas para que puedan disfrutar de un piropo o una atención de un compañero o incluso un desconocido sin buscarle los tres pies al gato. Para ello, dirigirse a cada una en particular: los que te cogen… te dicen… invitarte al café. Y en cada una de las mujeres se está describiendo a sí misma. Así, la complicidad es total. Somos mujeres charlando ante un café, hablando de hombres. Luego, en primera persona, la autora cuenta su experiencia personal: yo acababa de cumplir los 15, vestía uniforme y me recogía el pelo… Esta presencia voluntaria sirve de argumento de experiencia personal para confirmar la ausencia de peligrosidad en un piropo, y cómo el peligro no está en las palabras, sino en cómo las interpretamos.
Receptor: implícitamente, se dirige a las mujeres, a las que piensan como ella y a las que no, porque trata de convencerlas de lo agradable de las galanterías respetuosas. Además, se dirige a los hombres que son así, y lo que hace es, precisamente, lanzarles piropos respetuosos, para que cuando lean lo que ella piensa se den por aludidos y traten de no cambiar. Ellos, no. Ellas, si los malinterpretan, sí.
Deíxis social: cercana. Ya queda explicado arriba. Además, cabe apuntar que hay una llamada absolutamente coloquial en el texto: “Tranquilos”, mediante la cual se establece un nivel de familiaridad íntimo entre emisora y receptores.
Modalización
Valorativa: señores, querido vecino o atractivo cincuentón, con admiración, afecto, interés… por ejemplo, indican la valoración positiva de Rosa hacia estos hombres que le gustan.
Deóntica: si las mujeres malinterpretan sus gestos, ellos se apartan. Pero si las mujeres aprenden a distinguir y valorar una galantería, este arte no se acabará. Por ello, hay una sutil modalización deóntica a lo largo de todo el texto, en las alabanzas que vierte hacia ellos, con lo que pretende que caigamos en la cuenta de cosas que se nos pasan por alto, pequeños detalles, que harán que cambiemos de actitud hacia esos hombres y pasemos de considerarlos acosadores a tenerlos por caballeros.
Epistémica: todo el artículo, al estar escrito en segunda persona, establece una complicidad con las lectoras implícitas. Rosa conoce a estos hombres, y sabe que nosotras también conocemos alguno así. Por ello, la modalización epistémica está presente de forma continuada, estableciendo un conocimiento del tema compartido por el sexo femenino.
COHESIÓN
Léxica
Dos mundos: hombres y mujeres. Los primeros, admirando a las representantes del segundo. Y ambos, coincidiendo en la vida. Este sería el resumen del pensamiento de Rosa Cullell, y el léxico se organiza en las esferas conceptuales correspondientes.
Galanterías masculinas: mirar, decir algo agradable, invitar a café, admiración, afecto, interés, deseo.
Objeto de las galanterías: vestido, piernas, juventud, conversación
Actividades juntos: baile, cine, trabajo, pasar por la vida.
Sinónimos: coger/agarrar (tu cintura), algo agradable/una frase para recordar, se atreven/no les asustan, enlazar/rodear (la cintura), mujeres/señoras
Antónimos: buenos/peores
Repeticiones: ascensor, baile/bailar, admiración/admirar, coincidir (en un ascensor/en la vida), recuerdo/recordar, disfruten/disfrutan.
Cohesión gramatical
Anáforas: los que (tanto por la repetición de “los” a principio de oración como por su referencia cotextual a “los hombres”), Eso (les gustan las señoras y se alegran al verlas) es todo.
Paralelismos: los que te cogen, los que se molestan, los que se atreven
Elipsis: los [hombres] que, [hombres] que se acercan, [los hombres] no insisten, [Eso es] más de lo que cabe esperar, pero [salgo a la calle] sintiéndome mejor.
Deíxis temporal
El pasado (la adolescencia de Rosa Cullell) y el presente (actitud de los hombres galantes ante las mujeres) se entrelazan en este artículo cohesionando las partes de forma que la experiencia del pasado de la autora sirve como argumento a favor de la defensa de su tesis: que los hombres, cuando halagan a una mujer, no buscan nada más que eso: ser agradables y hacerles saber lo mucho que les gusta.
Presente: verbos en presente de indicativo (te cogen, se molestan, te dicen, asustan, acercan…). Aparece en los tres párrafos.
Pasado: se quedó, acababa, vestía, recogía, dijo, iba, contestó, pusieron. Corresponde a la experiencia pasada de la autora, y los tiempos van del pretérito perfecto simple (quedó, contestó, pusieron) al imperfecto (acababa, vestía, recogía, iba). Aparece en el segundo párrafo, pero no lo ocupa todo, pues ese apunte al pasado constituye una fugaz ojeada al ayer, y la autora es una mujer que se mueve en el hoy. Ese ayer, sin embargo, la ayuda a remontar cuando se encuentra en horas bajas. Además, aparece en el tercer párrafo, porque Kirk Douglas es otro señor mayor que entra en el grupo de hombres galantes respetuosos que admiran a las mujeres.
La deíxis temporal se sirve también de expresiones como: hace tiempo, siglos, acababa de cumplir los 15, cuarenta años menos, la otra noche, 94 años.
La conclusión es que, tanto ayer como hoy, los caballeros nos gustan. Y que lo que se ha dado en llamar pensamiento políticamente correcto no va a acabar con esta especie.
En cuanto a la deíxis espacial, es poco relevante. Aparece en expresiones que indican movimiento: te arrastran, al verte entrar, se acercan; o en espacios que ubican las afirmaciones de la autora: en un ascensor, casa (al salir de), la calle, el cine, la ceremonia de los Oscar. Su función es ir aportando escenarios para el desarrollo del tema.

lunes, 25 de abril de 2011

La solución a "Las batas, inevitables"

Hola, chicos. Como todos estamos de vacaciones, os paso rápidamente mi versión de "Las batas", de Jordi Mercader, y las oraciones propuestas.La solución al poema la colgaré el domingo que viene. Los que queráis seguir avanzando, podéis trabajar el texto "Cómo me gustan esos hombres", de Rosa Cullell, publicado en El Periódico de Cataluña. Aquí os dejo el enlace:

http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/20110308/como-gustan-esos-hombres/936308.shtml

Y ahora, la solución. Como siempre, algo extensa. No para que lo hagáis igual, sino para que entendáis por qué hago lo que hago, y os sirva de explicación virtual.

LAS BATAS, INEVITABLES

Jordi Mercader

Tema: Crítica al retroceso de las dotaciones económicas para educación y a la imposibilidad de una igualdad real para todos los alumnos.
Primer párrafo
I.P: En Cataluña se van a confeccionar batas para el colegio
I.S. Habrá que evitar que los chinos revienten el negocio.
A. de datos: confeccionar medio millón de batas escolares por curso.
Segundo párrafo
I.P: No se sabe muy bien la finalidad de la vuelta a las batas.
I.S: Esta vuelta no va a suponer la igualdad de oportunidades para todos quienes las lleven.
A. de experiencia personal: no parece que el regreso tenga por objetivo la recuperación del respeto y autoridad del maestro.
Tercer párrafo
I.P: Es imposible abastecer de ordenadores portátiles a todos los alumnos, pero en cambio sí que se les puede dar batas, que son más baratas.
I.S: La bata, como guardapolvo, es muy útil: evita que nos manchemos con la tiza.
A. de generalización indiscutible: la tiza y el encerado como instrumentos básicos de la transmisión del conocimiento.
Cuarto párrafo
I.P: El uniforme, como los portátiles, son para los colegios caros,
I.S: Pero, aun con uniforme, se siguen necesitando las batas para llevarlas sobre aquél.
A. de experiencia personal: las batas evitan que se estropeen las blusas y los polos.

Resumen
En Cataluña van a volver a confeccionarse batas para el colegio, lo cual no nos consuela de la imposibilidad de proporcionar ordenadores portátiles a todos los alumnos. Indiscutiblemente, las batas son útiles para proteger del polvillo de la tiza, ya que vamos a tener que seguir usando la pizarra como instrumento docente básico. Es evidente que la industria  textil se beneficiará, pero en cuanto a la docencia,  por ahora los portátiles quedarán para los uniformados alumnos de los colegios privados, que también disfrutarán de la bata.
Tesis: implícita y sintetizante. De aquel prometedor plan del Gobierno para dotar a los alumnos con ordenadores portátiles, sólo queda como último reducto la vuelta a la bata, pues los famosos ordenadores se quedan para los colegios privados, cuyos alumnos se distinguen además por llevar uniformes. Jordi Mercader defiende que quienes lo tienen todo, lo seguirán teniendo todo; incluso las batas. El tema, junto con el título del artículo, nos dirige a esta tesis.
Valoración crítica del texto
Jordi Mercader pretendía ironizar sobre el fracaso del plan del Gobierno que tenía como finalidad proporcionar ordenadores portátiles a los alumnos de los colegios públicos, que es el tema que enlaza este texto con la actualidad. Evidentemente, este desembolso pecuniario no está en consonancia con los tiempos de crisis que vivimos en estos momentos. Por ello, Mercader hace alusión a la vuelta  a las batas. En vez de avanzar, volvemos atrás, a los tiempos en que nuestras madres (en este caso, vuestra profesora de castellano) iban a la escuela con bata para evitar mancharse la ropa. La forma que ha elegido para tratar el tema es correcta, pues ante la aparente seriedad con que se expresa a lo largo del artículo, subyace una evidente ironía de tonos ácidos, incluso amargos, que lo que intenta es que caigamos en la cuenta de que por parte del Gobieirno todo son palabras que acaban quedando en nada.
Opinión personal
Recuerdo aquellos días en que iba al colegio con una bata blanca, que en un alarde de coquetería llevaba colgada del brazo y sólo me colocaba cuando tenía que entrar en clase. En aquellos momentos, envidiaba ir a los colegios cuyas alumnas lucían un uniforme por la calle. No eran colegios totalmente privados ni para la clase alta, pero usaban uniforme porque era una manera de obviar la coquetería y la competición de modelitos. Nuestras madres trinaban porque un uniforme les hubiera ahorrado disgustos a la hora de vestirnos, porque era una pelea entre lo que nosotras queríamos llevar y lo que ellas tenían en mente,  y las madres de las alumnas de los uniformes también trinaban, porque los uniformes son carísimos y hay que tener al menos dos, por si te manchas. Pero a nosotras nos hacían ilusión: siempre queremos aquello que no tenemos.
En cualquier caso, es cierto que las batas evitan que nos manchemos, y que los colegios de uniforme también obligan a llevar bata en clase sobre aquél. Pero lo que Jordi quiere que razonemos es que todo esto de las batas no hace más que devolvernos a formas antiguas que ya deberían estar superadas. Las aulas están desprovistas de lo más elemental. No hay siquiera diccionarios o libros de consulta; en algunos centros, como el que vemos a diario, no hay ni psicólogo para atender a los chicos que tienen necesidad de orientación, académica o personal. Los ordenadores portátiles, que son un instrumento fantástico, podrían ser aportados por los propios alumnos: ¿qué mejor que llevar cada uno el suyo, con sus datos, su información, su organización, y poder seguir trabajando en casa con él? Por otro lado, tampoco son tan caros, y seguro que se podría pactar con los fabricantes algún incentivo si abarataran los precios para las escuelas sobre pedidos mínimos, repartiendo la comisión con los alumnos para que saliera más rentable para todos. Igual que se hace con los libros. Financiándolos, incluso. Todo menos volver atrás; hoy en día, gracias a los avances y al libre mercado, todos nos podemos comprar ropa de confección asequible, y cambiarnos si nos manchamos en la escuela. Por favor, que nadie justifique su falta de buenas ideas con la vuelta al pasado. Los “revivals” están bien en música. Pero nada más. Más le valdría a la clase dirigente proporcionar recursos para que los alumnos provenientes de familias humildes tuvieran las mismas oportunidades que los pudientes, y dejarse de medidas rocambolescas que no provocan más que la risa y el bochorno por lo ridículas.
Adecuación
Participantes en el acto comunicativo
Emisor. Hay una casi completa ausencia del emisor en este texto. En realidad, sólo aparece en la última oración: “Admitámoslo”, y lo hace en primera persona del plural. Su ausencia voluntaria en el resto del artículo obedece a un afán de objetividad ante el tema tratado. No por su cientificidad, ni porque Jordi desconozca el tema, ni porque le dé miedo implicarse, sino porque es tan absurdo y ridículo que si no se aparta de él puede acabar realizando una crítica peyorativa y prefiere atacarlo con elegancia. De ahí la impersonalidad de expresiones como  “habrá que proponer”, “será imprescindible superar”,  Jordi no haya llevado bata en su momento, o  no tenga hijos que se vayan a ver afectados por la medida.
El receptor implícito es el ciudadano medio con hijos en edad escolar, que se las prometían felices con el “regalo de Zapatero”, y los españoles que han superado los cuarenta y que aún recuerdan sus tiempos de alumnos con bata, muchos de los cuales también estarían de acuerdo en que la vuelta atrás en cuanto a los guardapolvos no nos va a aportar ningún beneficio real . Por otra parte, hay una alusión indirecta, pero incuestionable, a los artífices de las novedades en el plano educativo, para que antes de tener más ideas brillantes consideren las enormes desigualdades que siguen existiendo en este país que presume de democrático, pero donde se trata de recortar gastos en Educación, al contrario que en otros países europeos, donde los dirigentes saben que el futuro y el bienestar económico pasan por formar profesionales competentes,  y que donde se empiezan a formar es en el colegio. De este modo, seguimos favoreciendo a los pudientes y no hay una igualdad real. Este es, pues, el tercer grupo de receptores implícitos en la redacción del artículo.
Deíxis social
Es tan lejana que brilla por su ausencia. Jordi Mercader no se siente en absoluto cómplice  de los que elaboran las medidas en materia de educación cuando lo hacen tan mal como en este caso. Y por ello se aparta, para, desde la distancia, obtener una visión con perspectiva y no dejarse embaucar por la táctica que siguen. Es por ello que no aparece la primera persona, ni hay guiños cómplices más que al final, pero en el bando de los usuarios potenciales de batas, y no de quienes han propuesto su retorno. Si, además, no ha sido usuario de bata en su tierna infancia tampoco podrá empatizar con el receptor que sí lo ha sido.
Modalización
El texto, a pesar de su aparente objetividad, está muy modalizado. La modalización  valorativa se percibe, más que en la sustantivación o la adjetivación, en la ironía latente en expresiones como “pesimismo oficial / esperanzador anuncio”, “tiza y encerado / instrumentos básicos de la transmisión de conocimiento”, “el peligro de desarrollar el logaritmo neperiano de 1”., “alumnos que, naturalmente, no son iguales”.La idea que transmite es la de burla ante las medidas adoptadas por el Govern para hacer olvidar el fracaso de las medidas educativas llevadas a cabo por los responsables, amparándose en una fantochada grotesca que no hace más que insultar nuestras inteligencias: la vuelta atrás con “la vieja (es, por tanto, una medida anticuada) bata” Porque si piensan que el receptor va a creer que colocar a todos los alumnos la misma bata es sinónimo de igualar, como nos querían hacer creer antaño, están patinando.
La modalización epistémica se advierte en expresiones como “claro que aún no está decidido” o “antes habrá que”, “no parece que”, “por supuesto”. A lo largo de todo el texto, Jordi demuestra que conoce el tema del que habla y que da por hecho que el receptor sabe lo mismo y tiene la misma opinión que él. Es la que más protagonismo adquiere en el texto. Es una forma de hacer causa común con el receptor víctima, que no juez, en este asunto.
Deónticamente, el artículo pretende hacernos reflexionar sobre la falta de seriedad de los gobernantes, que primero prometen y luego incumplen, y por si fuera poco pretenden darnos “el cambiazo”, y sustituir ordenadores portátiles por batas sin que nos demos cuenta de la maniobra, con la excusa de que así todos somos iguales, cuando eso es mentira, y siempre habrá clases. Quiere que no nos dejemos engañar, que nos demos cuenta de ello: “Admitámoslo, el uniforme es solo para los colegios con ordenadores portátiles”. También la ironía, como recurso modalizador, nos hace preguntarnos si Mercader está en su sano juicio cuando habla del peligro de desarrollar el logaritmo neperiano de 1, mientras que no es más que otra forma de hacernos reaccionar y cambiar nuestra perspectiva respecto al tema.
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Cohesión léxica                              
Jordi Mercader pretende transmitir el mensaje de que la igualdad sigue siendo una utopía, y que cuando no se avanza, es inevitable retroceder. Las medidas que propuso el Gobierno para dotar de ordenadores a todos los alumnos son inviables por el elevado coste que suponen. Y ante este incumplimiento, piensan que colocar a todos los alumnos una bata los igualará. La coherencia del texto se reafirma con la cohesión que se manifiesta a través de mecanismos léxicos y gramaticales. En cuanto a los primeros, empezaremos por dos esferas conceptuales bien definidas:
Economía: industria textil, confección, medida proteccionista, negocio, talleres chinos, segmento de mercado.
Docencia: batas escolares, ordenadores, déficits de la educación, maestro, alumnos, escuela, tiza, encerado, conocimiento, pizarra, logaritmo neperiano, garabatear, decimales, incógnitas, uniforme, escuelas elitistas, colegios.
Estas dos esferas corroboran, además, la tesis: el pensamiento del autor está dirigido hacia los problemas que persisten en la educación.
Repeticiones léxicas: factor de igualdad, única igualdad, igualdad de oportunidades, y finalmente “vestir igual a todos”, que sin ser repetición léxica total sí que entra en el campo léxico de la palabra.
Por otra parte, tenemos sinónimos como pizarra/encerado, batas/guardapolvos, uniforme/conjunto cursi, colegios/escuelas, ordenador/portátil; y antónimos, como pobres alumnos/elitistas, pesimismo/esperanzador anuncio, uniforme/bata.
Todo ello redunda en una concepción bifocal del tema: medidas docentes / economía maltrecha.
Cohesión gramatical
En este apartado me he centrado en la foricidad cotextual, anáforas y  catáforas, y  en la deíxis espacial.
Empieza Jordi Mercader su artículo con una catáfora: habla de un esperanzador anuncio que no aparece hasta después de los dos puntos, empezando la segunda línea: la confección de medio millón de batas por curso.
Otra catáfora en el tercer párrafo, razón lógica que aparece tras el anuncio de su presencia: es lógico [que al no haber ordenadores y seguir con la tiza, hay que proteger de sus efectos].
En cuanto a anáforas, aparecen “el polvo [que] se produce, los alumnos, [que] naturalmente no son iguales, la única igualdad [en la que] vale la pena creer, esa [igualdad], vestir iguales a todos [los alumnos]. Además, esa y todos actúan a su vez como proformas
La deíxis temporal es importante y decisiva en la cohesión del texto, porque Jordi establece una comparación entre el pasado, el presente y el futuro:
Futuro, relacionado con la economía potenciada por ese medio millón de batas; esperanzador, puede prepararse para, será imprescindible, va a disminuir; la igualdad que no llegará con las batas; no va a poder ser, se necesitará.
Prresente, relacionado con la situación docente en la actualidad, la falta de respeto hacia los profesores, los déficits, la pretendida e imposible igualdad.
Pasado, relacionado con la primacía de las batas: la vuelta a las viejas batas era inevitable.
Otras palabras que reafirman la deíxis temporal son adverbios como “antes”, o  la locución “una vez”.
En conclusión, la bata, la vieja bata es una reliquia del pasado, pero al ser inevitable, se necesitará también en  el futuro para la mayoría, mientras que los uniformes y los portátiles son el presente para algunos. El futuro se construye sobre un pasado que se convierte en eterno presente: habrá que volver a la tiza. De esta forma, Jordi cierra el círculo eterno del que no se puede escapar, pues el sistema educativo no progresa, y cuando no se sabe hacia dónde mirar, “cualquier tiempo pasado es mejor”.
ORACIONES
1. Se acercó a la puerta, llamó al timbre y esperó.

En esta oración compuesta hay tres proposiciones. Las dos primeras están yuxtapuestas, y la tercera se coordina mediante nexo copulativo. La dificultad del SE consiste en que es un morfema verbal, ya que el verbo “acercar” cambia de significado si se elimina dicho morfema. Vamos, que es pronombre. Por otra parte, la proposición primera contiene un CCL en forma de S Prep., y la proposición segunda contiene otro CCL de la misma clase. El sujeto está omitido y es el mismo en las tres proposiciones.

2. Todos sabemos que muchos votantes son manipulados por campañas electorales agresivas.

Estamos ante una oración compuesta subordinada sustantiva de CD: Todos sabemos “ESO”, así que el “que” es una simple conjunción. El sujeto de la primera es el pronombre “Todos”, y el de la segunda es “Muchos votantes”. Toda la segunda proposición funciona como CD de la proposición 1. A su vez, la proposición 2 está en pasiva, y contiene un C Agente, “por campañas electorales agresivas”. El verbo, por tanto, es “son manipulados”. En efecto, los votantes no hacen nada en este caso, sino que les pasa.

3. Cuando llueve se queda en casa.

Oración compuesta subordinada adverbial propia, en la que la proposición principal es la segunda, “Se queda en casa”. El SE lo podéis analizar como dativo, pues existe la opción “queda en casa”, que nos suena rara pero que es correcta. La proposición subordinada, “cuando llueve”, funciona de CCT de la primera, y a su vez el adverbio “cuando” funciona como CCT de la segunda. En cuanto a sujetos, la principal lo tiene omitido, “él”, y la subordinada es impersonal de fenómeno atmosférico. “En casa” es un CCL.

4. Hemos estado en el pueblo donde se casó.

Sujetos omitidos: “nosotros” y “ella”. Es una oración compuesta subordinada adjetiva de adyacente. Aunque la principal está formada con el verbo “estar”, no es copulativa, pues “en el pueblo donde se casó” es un CCL.  A su vez, la subordinada va introducida por un adverbio relativo, “donde”, que funciona también como CCL de la prop. 2. El SE funciona como morfema verbal, pues no es lo mismo casar que casarse. Si lo analizáis como dativo, también está bien, pues en algunas zonas se dice “A casó con B”.

5. Hemos estado donde se casó.

Aunque parece igual que la anterior, esta oración compuesta subordinada no es adjetiva, SINO ADVERBIAL DE LUGAR. Para comprobarlo, sólo tenéis que intentar sustituir “donde se casó” por “ALLÍ”, y veréis que es posible y correcto, al contrario que en la anterior, que no admite la sustitución por el adverbio *Hemos estado en el pueblo allí, sino “Hemos estado en el pueblo PEQUEÑO”, que es un adjetivo. Los sujetos sí que son los mismos que en la anterior, “nosotros” y “ella”, y toda la segunda funciona de CCL de la primera, mientras que “donde” funciona de CCL de la segunda. Igual que la anterior, no es copulativa, sino PREDICATIVA.

¡¡Hasta el domingo, feliz Semana de Primavera!!

jueves, 21 de abril de 2011

Tercer texto

Hola, chicos de primero y segundo. Aquí os dejo el enlace para el texto de esta semana, que será el de "Las batas, inevitables", de Jordi Mercader, publicado en El Periódico de Cataluña.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/las-batas-inevitables/958390.shtml

Para quienes lo prefiráis, os lo pego ya descargado:

                              Las batas, inevitables


El Govern ha roto con el pesimismo oficial con un esperanzador anuncio para la economía: la industria textil catalana puede prepararse para confeccionar medio millón de batas escolares por curso. Claro que aún no está decidido. Antes habrá que promover alguna medida proteccionista para evitar que este negocio se lo lleven los talleres chinos, y además será imprescindible superar el debate parlamentario sobre el color de las prendas y la conveniencia o no de incorporar un anagrama en el lado izquierdo del pecho. Pero es un primer paso, porque lo que sí es seguro es que el segmento de mercado de la bata blanca va a disminuir considerablemente.

No parece que el regreso de la bata sea una maniobra de distracción respecto de los graves déficits de la educación; tampoco que tenga por objetivo la recuperación del respeto y la autoridad del maestro, ni, por supuesto, actuar como factor de igualdad de los alumnos, que naturalmente no son iguales. La única igualdad en la que merece la pena creer es en la igualdad de oportunidades, y esa no llegará por vestir igual a todos.

Más bien parece cosa de la lógica. Una vez decidido que el país no puede costear la presencia del ordenador en la escuela, la recuperación de la vieja bata era inevitable. Sin portátiles, habrá que volver a la tiza y el encerado como instrumentos básicos para la transmisión del conocimiento. Y el peligro de desarrollar en la pizarra el logaritmo neperiano de 1 es el polvo que se produce al garabatear decimales e incógnitas. En esta perspectiva, la bata entendida como lo que es, un guardapolvo, va a resultar muy útil.

Cosa muy diferente es el uniforme, ese conjunto algo cursi que aún hoy lucen los pobres alumnos de ciertas escuelas privadas con pretensiones elitistas. Eso no va a poder ser para todos, porque es caro y porque siempre se necesitará una bata para evitar que se malogren las bonitas blusas y los polos. Admitámoslo, el uniforme es solo para colegios con ordenadores portátiles.


Oraciones:

1. Se acercó a la puerta, llamó al timbre y esperó.

2. Todos sabemos que muchos votantes son manipulados por campañas electorales agresivas.

3. Cuando llueve se queda en casa.

4. Hemos estado en el pueblo donde se casó.

5. Hemos estado donde se casó.

No os dejéis engañar: no me he equivocado en las dos últimas, y están puestas adrede.

Literatura:

A los alumnos de 1º Valencià os leí el Soneto V de Garcilaso, pero a los de Castellano no os  lo pude leer, porque se lo pasé a un alumno a quien le gustó muchísimo. Pero, aunque no lo hayáis visto conmigo, no pasa nada, porque os lo pego aquí. Una vez leído, debéis buscar el esquema métrico y analizar las figuras o recursos literarios que encontréis. Al menos, de cinco tipos diferentes. Y luego, explicad el significado de las palabras de Garcilaso, PERO SIN POESÍA, sólo explicar con vuestras palabras lo que quiere decir.

SONETO V
Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.
Cuando tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.



Hasta el lunes, en que os colgaré la respuesta a todo.

¡¡Feliz Semana Santa!!

domingo, 17 de abril de 2011

Respuestas a "Tóxico", las oraciones y "La Celestina"

Oraciones:

  1. Coordinada explicativa. La primera es Atributiva, y lleva Complemento Atributo. La segunda tiene un SE morfema verbal, pues hay una diferencia entre “confundir” y “confundirse”. Lleva Complemento de Régimen Verbal.

  1. Oración Subordinada Adjetiva Adyacente. La primera proposición es impersonal refleja, y la marca es el SE. La segunda contiene un QUE pronombre relativo, que además de ser nexo funciona como sujeto. Contiene un CCT, “tarde”.

  1. Oración compuesta subordinada sustantiva de Régimen Verbal. La primera tiene sujeto omitido “él”, y un SE morfema verbal (no se puede conjugar el verbo sin el SE). El sujeto de la subordinada, que es de infinitivo, es el mismo que el de la primera. Además, contiene CD, “dos carreras”.

  1. Oración compuesta subordinada adverbial propia de tiempo. La primera proposición, con sujeto omitido “él” contiene un SE CI, Dativo de Interés, y CD, “dos cigarrillos”. La subordinada, que funciona de CCT de la primera, y tiene el mismo sujeto omitido, tiene un CD “la”, y un CCT “mientras”.


Preguntas sobre La Celestina:

  1. Melibea está nerviosa porque, por un lado, le gustaría aceptar la propuesta de Calixto, pero, por otro, le preocupa el “qué dirán”. Piensa que no es justo que a los hombres les resulte fácil decidir sobre su vida sexual y a las mujeres no, y que siempre tengan que estar pensando en si los vecinos se enteran. Además, también le provoca ansiedad pensar que ahora está diciendo que no y que si Calixto se cansa de esperar y busca a otra será ella la que tenga que ir detrás de suplicar, y que no es igual ser la solicitada que ser la que se ofrece.
  2. El problema radica en que en aquellos momentos una mujer noble debía casarse virgen y aceptar el matrimonio que sus padres le habían concertado, sin posibilidad de elegir ni hacer lo que querían. Y ella se siente atrapada entre sus deseos, el qué dirán y la voluntad de sus padres, que la han criado para casarse con un igual a ella.
  3. En muchos casos, hoy en día sigue pasando lo mismo: en algunas culturas, como  la árabe, las mujeres son prometidas cuando aún son niñas, a chicos que ni siquiera conocen, o que son mayores para ellas, porque sus padres así lo establecen, y si dejan de ser vírgenes antes del matrimonio pueden incluso llegar a ser abandonadas por sus familias. En otras culturas, como la gitana, las mujeres deben llegar vírgenes al matrimonio, y demostrar su virginidad ante toda la comunidad mediante la prueba del pañuelo.
  4. La respuesta es abierta, y cada uno tiene su opinión.


Comentario "Tóxico"

Tema: Advertencia ante la pretensión de control sobre los residuos radiactivos y sus verdaderos efectos secundarios a largo plazo.
Introducción
IP: El hombre ha concebido una falsa creencia de dominio de la Tierra.
IS: Japón es una muestra de que esto es una ilusión.
A. de Conocimiento enciclopédico: la Tierra no es más que un pequeño planeta en las afueras de una galaxia cualquiera.
Desarrollo
IP: En nuestra prepotencia pretendemos  saber controlar las consecuencias de la radiactividad que producimos, pero no podemos prever cómo afectará a generaciones futuras.
IS: Proyectamos depósitos de residuos que puedan durar el doble del tiempo que nuestra especie lleva en el planeta.
A. de datos objetivos: 100.000 años es lo que tardan los residuos en dejar de ser radiactivos.
Conclusión
IP: Quizá nosotros desaparezcamos como especie, pero la radiactividad permanecerá.

IS: Estamos haciendo las cosas realmente mal.

A. de experiencia personal: Estamos haciendo las cosas mal.

Resumen: El hombre ha concebido una falsa creencia de dominio de la Tierra, y por ello maneja productos radiactivos como si pudiera controlarlos, a pesar de que no puede prever cómo afectarían en el futuro a los habitantes del planeta. Lo estremecedor del caso es que los efectos de la radiactividad permanecerán cuando nuestra especie sea historia.

Tesis: explícita y sintetizante; coincide con la conclusión, “Cuando nuestra civilización desaparezca… radiactivo”.
Adecuación:
Emisor: hay una constante presencia del emisor a lo largo de todo el texto: Tengo, vivimos, olvidamos, volvamos, nuestras pretensiones, somos, nosotros… En realidad, sólo en dos momentos deja paso a la tercera persona: Japón demuestra… (esta desaparición confiere categoría de verdad científica objetiva al dato) y  cuando habla del almacén de residuos de Onkalo, momento en el cual pasa a la impersonalización: se está construyendo, empezó, está concebido, porque se niega a formar parte activa de semejante despropósito y porque no impersonalizar significaría acusar y señalar a culpables de lo que podría convertirse en un futuro lejano en el fin irreversible de la vida en el planeta.
Esta presencia constante pretende atraer al lector como partícipe de la locura humana o, al menos, como cómplice espectador del desarrollo de los acontecimientos. Por tanto, se establece una deíxis social próxima.
El receptor implícito, por tanto, coincide con el potencial: todos los lectores están invocados y convocados a enfrentarse con la cuestión planteada, porque con nuestra no manifestación en contra nos convertimos en parte en culpables de lo que esté por venir en relación con la energía nuclear. Además, el registro coloquial (nuestra condición de pulgas, qué digo, de microbios pataleantes) es una prueba de que la autora no pretende dirigirse a los técnicos o ingenieros nucleares, sino al publico en general, al que no tiene profundos conocimientos sobre la materia, pero está al tanto de los problemas que se han presentado en materia nuclear en Japón como consecuencia del terremoto del mes pasado, y que está, al menos, alarmado y angustiado por si la toxicidad se propaga hasta alcanzarlo.
La modalización valorativa es muy evidente: pequeño planeta, galaxia cualquiera, microbios, absoluta fragilidad de las cosas, megalomaníaca locura, inhumanamente perdurable… Todo ello es una prueba de la posición de la autora en contra de la ligereza con que se trata la energía nuclear, tanto desde su manipulación real por los ingenieros como desde su enfoque por los medios y políticos.
La modalización deóntica queda al descubierto cuando nos damos cuenta de que el emisor trata de que nos concienciemos y nos planteemos el peligro y la responsabilidad hacia las generaciones venideras, y hagamos algo al respecto: ¿Cómo podemos aspirar…? ¿Cómo nos las arreglaremos para advertir…? Huye de la orientación directa y prefiere que seamos nosotros quienes lleguemos a esta conclusión a través de la respuesta, o la ausencia de ella, a sus preguntas.
La modalización epistémica se presenta de forma coloquial, pues la autora, como parte del común de los ciudadanos, transmite su innegable información de los hechos con palabras que todo el mundo puede entender: “Japón demuestra… La aterradora crisis es un clamoroso desmentido… Los diseñadores piensan que lo mejor es…”, rozando incluso el coloquialismo: “e nuestra condición de pulgas, qué digo, de microbios pataleantes e inermes” “Somos microbios ignorantes…”
Cohesión
La coherencia que vertebra el texto viene reforzada por la cohesión que maneja la autora. En efecto, el texto, partiendo del caso de Japón, habla sobre la persistencia de la toxicidad a largo plazo de los residuos radiactivos, y la posición del ser humano como artífice de dicha amenaza mientras pretende el control de la situación. De aquí que aparezcan tres esferas conceptuales:
Condición humana: existencia, pulgas, microbios, ser humano, especie, civilización.
Japón: hipertecnología, desarrollo, crisis nuclear, terremoto.
Energía nuclear: residuos nucleares, silo, dañinos, peligroso, Onkalo, mortífera caja de Pandora, futura seguridad, tóxico sepulcro, dios radiactivo.
El abundante  léxico valorativo oscila entre sinónimos y antónimos: microbios, pulgas; almacén, silo, sitio, sepulcro. Amos del mundo /microbios ignorantes; existencia protegida / fragilidad de las cosas; cerrado/destapando.
También aparece   adjetivación valorativa, que confirma, desde el epíteto explicativo, la predominancia de este tipo de modalización en el artículo: aterradora crisis, clamoroso desmentido, inmenso silo, megalomaníaca locura, inhumanamente perdurable, mortífera caja, tóxico sepulcro.
El artículo manifiesta una cierta voluntad literaria al tiempo que informativa y argumentativa. Como muestra, el uso de metáforas, como “la realidad es un espejo hecho añicos”, en el que ya no nos podemos reflejar, porque hemos perdido la visión de conjunto, y que no se puede recomponer. Tópicos como la Caja de Pandora, donde todas las desgracias estaban contenidas, aunque cuenta el mito que, al cerrar el recipiente para que no escapara nada más, quedó en el fondo, atrapada, la esperanza (que es lo último que se pierde, por tanto). Así pues, a pesar de que el panorama es desalentador, Rosa Montero deja una vía abierta hacia un final no tan desgraciado, aunque no nos atreveríamos a afirmar que feliz.

Cohesión gramatical
El uso de proformas y de recursos gramaticales ayuda, a través de referencias cotextuales, a corroborar la coherencia del texto. Entre ellos:
Estructuras paralelísticas: aterradora crisis/ clamoroso desmentido
Elipsis: condición de pulgas, [condición] de microbios pataleantes
Anáforas: 100.000 años, que [esos años] es el tiempo que [el tiempo]
 tardan los residuos… ConvertirLO (el lugar)
Catáforas: destapando así [empeñándose en entrar] la caja.

También la deíxis espacial contribuye a la cohesión del texto, justificando su coherencia:

El primer párrafo, en el que predomina el presente de indicativo, empieza con una referencia temporal que se refuerza a través del uso de este tiempo: en estos días. Es el presente, lo que está pasando ahora mismo, un momento que se alarga hasta el final del párrafo. Por el contrario, en el segundo párrafo se mueve del pasado al futuro: desde que todo este sinsentido empezó hasta los herederos del sepulcro radiactivo. Y lo refuerza con expresiones como “50.000 años”, el pasado, y “durar 100.000 años”, el futuro; “empezó en 2001”, pasado, “acabará en 2100”, futuro.

La deíxis espacial va desde lo más lejano y general, “galaxia- Tierra/mundo”, y se va acercando: los países industrializados, en general, y Japón, en particular. Son los países que marcan el presente, imbricando así deíxis espacial y temporal. El segundo párrafo habla de Onkalo, Finlandia. El futuro. Y en ese lugar, otro: el almacén, el silo, el sepulcro. De este modo, la deíxis espacial va de lo general a lo concreto, de lo grande a lo pequeño también en el segundo párrafo.

Todo esto evidencia una estructura paralelística también en la deíxis espacial, que se advierte en ambos párrafos. Además, tanto la deíxis espacial como la temporal y la cohesión gramatical se suman a la coherencia interna del texto para demostrar la unidad de contenido desde la de la forma.

martes, 12 de abril de 2011

La Celestina

Hola, de nuevo, a los alumnos de primero.
 
He encontrado lo que buscaba. Es el décimo acto de "La Celestina" en una adaptación que os resultara más comprensible. Aquí os lo pego, adjuntando cuatro aclaraciones léxicas:
 
ARGUMENTO DEL DÉCIMO AUTO (Acto)
Mientras andan Celestina e Lucrecia por el camino, está hablando Melibea consigo misma. Llegan a la puerta. Entra Lucrecia primero. Hace entrar a Celestina. Melibea, después de muchas razones, descubre a Celestina arder en amor de Calisto. Ven venir a Alisa, madre de Melibea. Despídense de en uno.1 Pregunta Alisa a Melibea de los negocios de Celestina, defendiéndole2 su mucha conversación.

1. De común acuerdo.
2. Prohibiéndole.

MELIBEA. (A solas) ¡Oh lastimada de mí! ¡Oh mal proveída3 doncella! ¿E no me fuera mejor conceder su petición e demanda ayer a Celestina cuando de parte de aquel señor, cuya vista me cautivó, me fue rogado, e contentarle a él e sanar a mí; que no venir por fuerza a descubrir mi llaga cuando no me sea agradecido, cuando ya, desconfiando de mi buena respuesta, haya puesto sus ojos en amor de otra? ¡Cuánta más ventaja tuviera mi prometimiento rogado que mi ofrecimiento forzoso! ¡Oh mi fiel criada Lucrecia! ¿Qué dirás de mí? ¿Qué pensarás de mi seso, cuando me veas publicar lo que a ti jamás he querido descubrir? ¡Cómo te espantarás del rompimiento de mi honestidad e vergüenza, que siempre como encerrada doncella acostumbré tener! No sé si habrás barruntado de dónde proceda mi dolor. ¡Oh, si ya vinieses con aquella medianera de mi salud! ¡Oh soberano Dios! A ti, que todos los atribulados llaman, los pasionados piden remedio, los llagados medicina; a ti que los cielos, mar e tierra, con los infernales centros obedecen; a ti, el cual todas las cosas a los hombres sojuzgaste... humildemente suplico des a mi herido corazón sufrimiento e paciencia con que mi terrible pasión pueda disimular. No se desdore4 aquella hoja de castidad que tengo asentada sobre este amoroso deseo, publicando ser otro mi dolor que no el que me atormenta. Pero, ¿cómo lo podré hacer, lastimándome tan cruelmente el ponzoñoso bocado que la vista de su presencia de aquel caballero me dio? ¡Oh género femíneo, encogido e frágil! ¿Por qué no fue también a las hembras concedido poder descubrir su congojoso e ardiente amor, como a los varones? ¡Que ni Calisto viviera quejoso, ni yo penada!
 
3. Precavida, prevenida, cauta, cuidadosa, advertida.
4. Deslucir, manchar, mancillar.
 
Después de haberlo leído, debéis responder a las siguientes preguntas:
 
1. ¿De qué se queja Melibea? Escribe un resumen de lo que le pasa y por qué se encuentra así.
2. A la luz de lo que sabes de la obra y la mentalidad y costumbres de la época, explica en qué radica el problema.
3. ¿Crees que hoy las cosas siguen siendo igual? Razona tu respuesta, y trata de salir de tu cultura y tu civilización antes de decidirte por el sí o el no.
4. Escribe un párrafo argumentando tu postura al respecto de esta cuestión.

Para primeros y segundos

Hola, chicos. Este es el texto que voy a trabajar esta semana. Lamento no poder corregir cada vez todos vuestros ejercicios, como era mi intención, pero el trabajo es enorme y no me da para más. Así que lo que vamos a hacer es que vosotros los hacéis,  luego yo cuelgo la solución, y a través de la opción correcta contrastáis con la vuestra. Es la mejor forma de que aprendáis, porque si lo corrijo yo todo os quedáis igual. Por supuesto, seguiré pidiendo los ejercicios, pero sólo para comprobar, a través de vuestra corrección, si os habiais desviado mucho de la opción correcta.

El texto de esta semana es "Tóxico", de Rosa Montero. Os dejo el texto tal cual y abajo el enlace, por si preferís ver la versión original (a mí me gusta más). Tiene la dificultad añadida de que sólo consta de dos párrafos, pero eso, para vosotros, ya debería ser pan comido.

ROSA MONTERO

Tóxico


Estos días tengo la sensación de que la realidad es un espejo hecho añicos. En los países industrializados vivimos una existencia tan protegida que nos olvidamos de la absoluta fragilidad de las cosas; pero basta con que la Tierra se sacuda (y no es más que un pequeño planeta en las afueras de una galaxia cualquiera) para que volvamos a tomar conciencia de nuestra condición de pulgas, qué digo, de microbios pataleantes e inermes. Japón demuestra que ni la hipertecnología ni un elevado nivel de desarrollo convierten al ser humano en dueño de su destino. La aterradora crisis nuclear provocada por el terremoto es un clamoroso desmentido de nuestras pretensiones de amos del mundo. Somos microbios ignorantes jugando con fuerzas infinitamente más poderosas que nosotros.
      En Onkalo, Finlandia, se está construyendo el almacén de residuos nucleares más grande del mundo. El proyecto empezó en 2001 y los trabajos no acabarán hasta 2100. Es un inmenso silo subterráneo concebido para durar 100.000 años, que es el tiempo que tardan los residuos nucleares en dejar de ser dañinos. ¡Qué megalomaniaca locura! Nuestra especie solo tiene 50.000 años. ¿Cómo podemos aspirar a construir algo tan inhumanamente perdurable? ¿Y cómo nos las arreglaremos para advertir a los posibles habitantes del planeta, dentro de milenios, de lo peligroso que es ese lugar? Si se encuentran con algo tan cerrado y tan defendido, ¿no se empeñarán justamente en entrar, destapando así la mortífera caja de Pandora? Preocupados por la futura seguridad del sitio, los diseñadores de Onkalo piensan que lo mejor es crear un mito alrededor, convertirlo en un lugar sagrado que infunda miedo. Estamos haciendo las cosas tan mal que, cuando nuestra civilización desaparezca, dejaremos de legado el tóxico sepulcro de un dios radiactivo.


      http://www.elpais.com/articulo/ultima/Toxico/elpepuopi/20110315elpepiult_1/Tes


      En cuanto a las oraciones, para quienes queráis seguir practicando (no os habéis lucido demasiado algunos, la verdad, en la primera entrega), son las siguientes:

      1. Es daltónico, es decir, SE confunde con algunos colores.

      2. SE espera a los participantes que han llegado tarde.

      3. SE jacta de tener dos carreras.

      4. SE fuma dos cigarrillos mientras la espera.

      AVISO: Quienes no penséis siquiera cuestionaros qué pinta el SE en cada oración, o no queráis intentar deducir su función, por favor, absteneos del análisis. Y no os preocupéis, que yo os voy a seguir queriendo igual.

      Por lo que respecta al texto literario, aún me lo estoy pensando. En cuanto lo tenga claro os lo digo.